¿Qué va a ocurrir en el G7 de 2019?

Aunque siempre es difícil predecir el futuro, podemos reflexionar sobre qué es lo que se puede esperar de este G7 2019, teniendo en cuenta las circunstancias. La presidencia francesa ha dado pie a una renovación del formato tradicional de la cumbre. Es la intención del Presidente Macron abrir el G7 a la ciudadanía global, hacerlo más accesible y por tanto atractivo, en un intento quizá de vencer la percepción de exclusividad o elitismo que ha podido producirse en pasadas ediciones.

En cualquier caso, esta edición del G7 se presenta particularmente difícil. La era post crisis en la que nos encontramos tras la hecatombe financiera de 2008 sufre de entornos políticos tensos y polarizados. Varios ejemplos muestran que nos encontramos ante una crisis política de escala global, en la que una parte sustancial de la ciudadanía duda de la representatividad de las instituciones que les gobiernan. Cada vez más partidos políticos critican al establishment, a los estamentos tradicionales de poder, desde varios flancos del espectro ideológico. La derecha reaccionaria nacionalista ha tenido particular éxito. La victoria del Brexit, la elección de Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil o Giammattei en Guatemala son la mejor muestra. Líderes irreverentes y polarizadores que además se contraponen al multilateralismo internacional. Su manera de entender el mundo se remonta a épocas ya remotas en el tiempo, antes de la existencia e influencia de instituciones supranacionales como la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea o la Unión Africana.

Trump en concreto se vanagloria de poner los intereses de Estados Unidos por delante de cualquier tipo de pacto internacional, ya sea formal o informal. Buena muestra de ello es el Pacto de Paris para luchar contra el Cambio Climático. Por ello algunos analistas opinan que esta cumbre podría convertirse en un G6 versus Trump. El riesgo es que él mismo dinamite el G7 con una serie de reuniones bilaterales que alteren o incluso se contrapongan a las intenciones iniciales de la cumbre. Lo cierto es que el Cambio Climático en particular se ha convertido en una de las piezas clave en las relaciones internacionales de los últimos 2 años, precisamente cuando el planeta ha empezado a batir récords de temperaturas y catástrofes naturales. Tanto es así que el Presidente Macron ha solicitado poner los incendios masivos del Amazonas en la agenda de esta cumbre, anunciando que quizá se concreten medidas internacionales para combatirlos. Incendios que se temen provocados, y relacionados con la connivencia de Bolsonaro con los grandes mineros y ganaderos de Brasil, principales interesados en la deforestación de lo que se conoce como el pulmón del planeta, ya que suministra el 20% del oxígeno que respiramos.

La tensión diplomática no se ha hecho esperar. Macron amenaza con vetar el acuerdo comercial de Mercosur, cuya negociación ha llevado más de 20 años. Finlandia acaba de proponer que la Unión Europea prohíba la importación de carne brasileña como sanción por la destrucción del Amazonas. Bien es sabido que Bolsonaro es un fuerte aliado de Trump, entre otras cosas porque coinciden en su desdén e incredulidad sobre el Cambio Climático, priorizando los intereses económicos a corto plazo de sus respectivos países. El tiempo dirá, más bien pronto que tarde, cómo de sostenible es tal estrategia en el escenario diplomático internacional, que por fin parece inclinarse por la acción para detener la catástrofe climática que nos amenaza.

Pero no sólo el Cambio Climático es motivo de disputa internacional. El propio Macron está sufriendo en su entorno nacional la tensión creada por la creciente desigualdad económica. Las protestas de los Chalecos Amarillos, un movimiento político de difícil clasificación ideológica, han hecho tambalear incluso la Presidencia durante algo más de 5 meses. Macron se vio obligado a dar un paso atrás en una serie de reformas, y proponer otras alternativas. Otro de los miembros prominentes del G7, Alemania, ha visto como un partido de ultraderecha como Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania) se ha convertido de facto en el principal partido de la oposición. En este caso, al descontento económico se suma el rechazo a la inmigración.

Alemania protagonizó un movimiento casi sin precedentes en 2014 cuando permitió la entrada de más de un millón de refugiados ante la grave crisis migratoria que se produjo. Esto, unido a un durmiente rechazo de la inmigración por una parte de la población alemana, particularmente en la antigua Alemania del Este, hizo despertar a un extremismo político que no asomaba por esas latitudes desde los fatídicos años 30 del siglo XX. Probablemente la crisis migratoria es lo que ha provocado la fuerte inestabilidad del gobierno italiano, país también miembro de este G7. La coalición de gobierno protagonizada por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte se resquebraja. El Viceprimer Ministro Matteo Salvini no se ha mordido la lengua a la hora de criticar a la Unión Europea por su falta de apoyo para absorber la enorme cantidad de migrantes cruzando el Mediterráneo desde Libia y Turquía. Ha tomado la ley por su mano, prohibiendo incluso el salvamento de náufragos y sancionando a organizaciones no gubernamentales como Open Arms o Médicos Sin Fronteras por rescatar vidas en el mar. La dureza de su discurso antinmigración se asemeja a la línea dura del Presidente Trump, lo que creará otro foco de polarización en la cumbre del G7.

La migración global es precisamente uno de los temas a tratar por los países miembros, aunque no está formalmente incluido en la agenda, por otra parte informal, como ya indicamos en nuestro artículo anterior. Con la intención de incluir a socios que pudieran contribuir a este y otros debates durante la cumbre, Macron ha decidido invitar a otros diez países. Su papel será probablemente menor, aunque todo se verá condicionado por el formato final de las reuniones. Vivimos ciertamente tiempos inciertos en la diplomacia internacional, con pasos cada vez más desconcertantes casi a diario.

 

 

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